#SEMANA EUROPEA DEL PORTEO

Aurora Cortés Chacón Uncategorized, Vivencias

En esta Semana Europea del Porteo me gustaría aportar mi granito de arena sobre la importancia de portear a nuestros cachorros, además de lo útil práctico y necesario que es en muchas ocasiones.

Voy a contarte una de las últimas veces en las que el porteo nos salvó la vida…

Eidem hace ya algunos meses, 8 para ser exactos, que no quiere ser porteado a diario como antaño, pero sí que hay momentos que él lo necesita y algunos de ellos incluso sin él saberlo, como nos pasó hace un mes cuando fuimos a repetir las pruebas de la alergia para ver si había conseguido superarla.

La primera vez que fuimos a realizar las pruebas Eidem iba super contento porque el pobre no sabía a lo que se enfrentaba.

Cuando entramos se encontró con tres personas que me pidieron tumbarlo en una cama, lo liaron en una sábana con un brazo fuera y me pidieron que le sujeta se la cabeza mientras que otra persona le sujetaban los pies, otra el brazo que le quedaba libre y la tercera le sacaba la sangre.

Recuerdo la cara de pavor que tenía mi hijo, como me miraba pidiéndome por favor que lo salvase de aquella situación tan dramática que estaba viviendo y aunque yo sabía que era algo necesario y que lo hacía por su bien, salí de allí pensando que esa no podía ser la solución, que esa no era la forma, que debía haber otra manera de hacer las cosas, para que un niño de tan solo 3 añitos no sufriera y de que además no le cogiese miedo a los médicos (tal como ocurrió).

 Descárgate GRATIS la GUÍA 

"7 MITOS sobre el parto para ERRADICAR de tu mente todos tus miedos de golpe a la hora de dar a luz" 

Un PDF con el que conseguirás cambiar tu visión respecto al parto, a todo lo que nos quieren hacer creer que es un parto y cómo debes actuar.

Así que cuando tuvimos que volver a repetir las pruebas tenía una idea muy clara:

Mi hijo no volvería a pasar por esa situación y yo tampoco.

Aquél día llegamos del hospital a las 7 de la mañana, Eidem sabía dónde íbamos, sabía que le volverían a repetir las pruebas y que le volverían a sacar sangre, el pobre llevaba días diciéndome que no quería que le volviesen a pinchar.

Tuvimos que esperar muy poquito, nos llamaron para entrar y los enfermeros al verme con mi hijo colgado en la mochila, con un niño de casi 3 años, su cara fue un poema como diciendo, ¿dónde va la loca está con un niño tan grande colgado en una mochila?.

Con su cara de incrédulos me dijeron:

  • Por favor tumbe el niño en la camilla.
  • Lo siento pero no, hoy mi hijo no se va a tumbar en la camilla quiero que le saquen sangre colgado en la mochila.

Los tres pararon de hacer lo que estaban haciendo y me miraron… ¿en la mochila?

  • Sí, en la mochila.
  • Pero señora,nosotros necesitamos que el niño no se mueva.
  • Perfecto!!! aquí en la mochila pegadito a su mamá es en el sitio en el que menos se va a mover.

Me trajeron una silla pusieron la camilla a la altura que necesitaron, mi hijo estiró su bracito sobre la camilla y aunque al principio no sabían muy bien ni donde colocarse, ni cómo colocar las cosas, al final no fue tan difícil.

Como no era a lo que habitualmente estaban acostumbrados pues al principio estaba un poco descolocados.

Por supuesto, que mi hijo estuviese en la mochila, no significaba que él no fuese a estar nervioso o que no lo fuese a doler, sigue siendo un niño de 3 años, pero estaba mucho más seguro y estuvo mucho más tranquilo que la otra vez.

Pero sobre todo se sentía mucho más protegido, porque aunque la otra vez me tenía cerca no era lo mismo. Si yo me sentía como que lo había abandonado, no quiero ni imaginar como se pudo llegar a sentir él 🙁

Para la sorpresa de los enfermeros fue mucho más rápido y mucho más sencillo de lo que esperaban, además Eidem no se movió absolutamente nada, sí que lloró, claro, no me esperaba menos, pobre mío… Pero todos quedamos contentos.

Eidem no lo pasó tan mal al tener a su mami cerca, yo no tenía aquella sensación de haberle abandonado y ellos habían hecho su trabajo de una manera mucho más amena y además descubrieron otra forma de hacer las cosas.

Cuando nos íbamos me dijeron:

  • Buen invento esto de la mochila 😉
  • No me cabe ninguna duda, les dije.

Para las personas que me preguntan si aún porteo o que piensan que ya no debería portear a un niño tan grande me gustaría decirle que portear no es solo transportar a nuestros hijos de un lado para otro, es contacto, protección, cariño, caricias, amor, seguridad, besos, abrazos, miradas… el Porteo es CONEXIÓN.

Una conexión única entre madre e hijo.

Esta ha sido la última experiencia, en la que el porteo nos ha ayudado a sobrellevar alguna situación, pero no ha sido la única…

De ruta por la Isla de los Volcanes “Lanzarote”     Te llevaré simpre

¿Y cuál ha sido tu experiencia con el porteo, esa en la que prácticamente te ha salvado la vida o mejor dicho os ha salvado la vida, a tu hijo y a ti?

 

 

DESCUBRE: LOS 7 MITOS SOBRE EL PARTO 

Para ERRADICAR de tu mente todos tus miedos de golpe a la hora de dar a luz

Hidden Content

 

 

Soy Aurora Asesora Continnum en formación y Asesora de Duelo Gestacional y Perinatal

¿En qué puedo ayudarte?
 
hablandoentremamas@gmail.com
hola@hablandoentremamas.com
 
Estoy aquí para TI!!!
                                                                                                                     
Y si no quieres perderte nada…
 
sígueme en mis redes sociales:

 

Comentarios