Miedo al parto ¿PUEDO SUPERARLO?

Aurora Cortés Chacón Pariendo en Libertad

Antes de hablar del Miedo al parto, vamos a definir qué es el MIEDO.

“Miedo es la perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”

El miedo puede formar parte del carácter de una persona o puede ser algo social. Se puede por tanto aprender a temer objetos o contextos y también se puede aprender a no temerlos. El miedo se relaciona también con otros sentimientos, miedo al miedo, miedo al amor, miedo a la muerte…y también guarda relación con distintos elementos de la cultura.

¿Y cómo funciona el mecanismo que desata el miedo?

Este mecanismo se encuentra en el cerebro, en el sistema límbico y se encarga de regular las emociones, la huida, la lucha y el “evitación del dolor” y todas las funciones que conservan a la persona y a la especie.

Este sistema está constantemente en alerta y revisa toda la información recibida (incluso cuando dormimos) a través de los sentidos y lo hace mediante la llamada “Amígdala” que es la encargada de controlar las emociones básicas, como el miedo o el afecto y encontrar la fuente del peligro. Si esta amígdala se activa comenzamos a sentir miedo y ansiedad y nuestras reacciones pueden ser desde la huida, la pelea o incluso la rendición.

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“El miedo al daño físico produce la misma reacción que el temor al daño psíquico”

¿Cómo interviene el miedo en la percepción del dolor?

El mayor de los temores es no saber a qué nos vamos a enfrentar. Por eso, a no ser que el primer parto haya sido traumático, los posteriores se suelen afrontar con menor temor.

Hay miedos que llevamos clavados a fuego en nuestro ser…miedo a la muerte, al dolor, miedo a lo desconocido!!!

El miedo al parto y al dolor del parto está inculcado en nuestra cultura desde hace siglos, el “PARIRÁS CON DOLOR”, ese ascentral mandato bíblico, puede clavarse en la mujer en lo más profundo de su ser y producir auténtico temor a lo que pueda sufrir en el parto.

Trabajar esos miedos e intentar superarlos y controlarlos antes del momento del parto es muy pero que muy IMPORTANTE.

El miedo es algo que aprendemos desde la más tierna infancia y por tanto algo que se puede “Des-aprender”.

Y como siempre digo: “LA INFORMACIÓN ES PODER. Y UNAS DE LAS MEJORES ARMAS CONTRA EL MIEDO”

El mayor aliado que puede tener una mujer para superar el miedo es conocer al detalle todo el proceso del parto y todo lo que ocurrirá o puede ocurrir durante el mismo.

Debemos conocer el lugar donde daremos a luz, conocer al personal que nos atenderá el día del parto, los protocolos que rigen en el hospital, elaborar un plan de parto y presentarlo para saber que todos tus deseos serán respetados…todo ello ayudará a liberarte o disminuir considerablemente el umbral del miedo.

Consuelo Ruiz decía en su libro “El parto sin dolor”:

“El parto produce dolor por que las mujeres no saben lo que tienen que hacer en el momento de dar a luz, y en su azoramiento y nerviosismo suelen hacer todo lo contrario, es decir, movimientos antinaturales, que impiden la evolución normal de todo el proceso y provocan dolor.

La que está preparada espera y sabe lo que va a pasar y lo que tiene que hacer en cada etapa del embarazo y en su parto. Cuando el momento llega, obra con arreglo a sus conocimientos, ayuda a su organismo y da a luz felizmente y sin dolor. La no preparada no sabe exactamente que pasa en su organismo cree que su vida y su salud está en peligro, se asusta y el miedo crea un desequilibrio cerebral que provoca el dolor. Todos le dan consejos a cual más disparatado, porque nadie sabe nada, y así, en vez de ayudar a su parto, es ella misma, por su ignorancia, la que lo perturba y dificulta, dando a veces ocasión al sufrimiento fetal, al nacimiento de niños asfícticos y a intervenciones obstétricas.”

¿Cómo es posible entonces que, si existe la posibilidad de tener un parto sin dolor y placentero, la mayoría de las mujeres lo perciba como una experiencia muy dolorosa?

El Obstetra Grantly Dick-Read explica en su libro “Dar a luz sin miedo”:

“No existe ninguna función fisiológica en el organismo que resulte dolorosa en condiciones fisiológicamente normales, en estado de buena salud. Lo mismo debería suceder con el proceso de parto. En ninguna otra especie animal el proceso de parto parece estar asociado a dolor o sufrimiento de algún tipo, salvo en condiciones patológicas o en situaciones no naturales como las que se pueden dar en cautividad”

Que en un parto todo transcurra con normalidad no depende de si la mujer sabe o no dar a luz o si encuentra a alguien que la asista. Las mujeres sabemos de modo inconsciente parir, porque nuestro cuerpo está preparado para ello. Hay un reflejo que llevará literalmente al bebé a salir del útero sin ningún tipo de control, créeme tu hijo no se quedará allí para siempre, saldrá, tengas miedo o no. El problema es que todo esto se puede demorar si de repente surge otra respuesta en nuestro cuerpo, el llamada mecanismo de alerta y huida como consecuencia del miedo.

Las mujeres no podemos controlar el crecimiento de nuestro bebé en el vientre, simplemente sucede. De igual modo ocurre con el parto, tampoco podemos controlar a nivel consciente el trabajo de parto, porque es algo que ocurre sólo, nuestro cuerpo sabe…déjate llevar!!!

Si os gustó y os pareció un post interesante os animo a compartirlo con otras mamis y poder conseguir así que el mayor número de mamás tengan el parto que siempre soñaron y sus hijos el nacimiento que se merecen…

 

Fuente: Laura García Carrascosa, Dra en Bioquímica. Investigadora en el CSIC

 

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